Menú Principal



INFORMACIÓN CULTURAL. _Septiembre_ / 2014

 

“El Son no puede morir”


“El Son no puede morir” sentencio Bebo Bacallao al acucioso investigador Ricardo Oropesa en entrevista realizada el 4 de febrero de 2004. La sabiduría de sus palabras estaba avalada por el largo camino recorrido junto a su padre desde que en el año 59 -aun siendo un muchacho- integrara el emblemático Septeto Típico de Sones. Heredero y continuador del legendario Antonio Bacallao Alcázar a partir de que en 1967 tomo las riendas de la agrupación, en sus manos recayó la responsabilidad de conservar íntegro el formato instrumental y la sonoridad primaria del Son, considerado una joya de la música tradicional cuyo símbolo de mayor autenticidad es la Botijuela, instrumento sui géneris que aprendió a tocar observando las habilidades y destreza de su padre pero, sobre todo, la técnica que utilizaba… y aunque todavía no ha descubierto el secreto logro -sin proponérselo- ejecutar la botija con la misma maestría con que lo hizo el.

Curiosamente ha transcurrido una década de aquella entrevista, y a sus 90 años de fundado el Septeto Típico de Sones continua cultivando y difundiendo por toda Cuba “un son crudo” como el suele llamarle constituyendo un paradigma de la cultura cubana.

El sonar de voces e instrumentos sirve de preámbulo… La pareja entrelazada no puede resistirse al contagioso ritmo y cadenciosa melodía… los pies van marcando los compases de 2/4… El son es lo más sublime para el alma divertir… vocaliza el nonagenario Ernesto Oliva Rodríguez, cantante y voz líder… lo mismo aprisa que despacito, cuando lo bailo con mi chiquita contenta dice: suavecito, suavecito, suavecito es como me gusta a mí…

¿Quien dijo que al Son le estaba llegando el fin? En Cuba, la cuna del Son ¡No!
Perdurara en las geniales letras de las canciones compuestas por insignes cultores del género como: Ignacio Piñeiro, Miguel Matamoros, Benny More; en las inmortales voces de Miguelito Cuni, de Chapotin, de Arsenio Rodríguez, entre otros; en las jóvenes generaciones de músicos porque en sus manos esta descubrir que la huella dejada por África en nuestra música va mas allá de ritmos y tambores. Coexistirá en el espíritu, el canto y la psicología de nuestro pueblo, ese que sabe que el son es un baile absolutamente popular que hay que preservar porque forma parte de nuestra identidad y lo que nos define, también, ante el mundo como cubanos.

¡Definitivamente el Son no puede morir! Ahí están los integrantes de la veterana agrupación para legitimarlo… Con ellos habrá Septeto Típico para rato.


 
AL COMPAS DEL SON Y LA TRADICION


En una de las más concurridas esquinas del centro histórico capitalino justo donde se interceptan la populosa y abigarrada calle Obispo y de los Mercaderes, el ingenio del hombre, la historia y la tradición confluyen –en un mismo espacio- para acercarnos a tres de las mas emblemáticas edificaciones de la otrora villa: la primera Real y Pontificia Universidad de la Habana, el afamado Hotel Ambos Mundos, y el fastuoso Palacio de los Capitanes Generales…

En este variopinto entorno arrolladoras y coloridas comparsas, estatuas vivientes, y palomas que revoletean y comen de la mano de niños y jóvenes hacen las delicias tanto de nacionales como extranjeros. El heterogéneo publico se aglutina alrededor de los guías para conocer sobre historia, arquitectura, arte y tradición o escuchar fabulosas anécdotas de corsarios y piratas o las aventuras de uno de los mas celebres escritores del continente, autor del Viejo y el Mar, el reconocido escritor y periodista norteamericano Ernest Hemingway.

Sin embargo en un país tan musical como Cuba, la música, como siempre, marca la diferencia… Bajo los frondosos árboles del entorno citadino se puede escuchar también buena música ¡Y qué música! El son en su más pura expresión tradicional en la sonoridad inconfundible del Septeto Típico de Sones. Agrupación eminentemente sonera cuyos integrantes son amplios conocedores de los géneros que interpretan y dominan a la perfección los instrumentos que ejecutan: tres, clave, trompeta, guitarra y bongo, pero sin lugar a dudas, los que mas se destacan son la marimbula y la botija o botijuela ejecutada con maestría desde hace mas de 40 años por Francisco Bacallao, hijo del legendario músico Antonio Bacallao, uno de los principales fundadores de la agrupación que esta cumpliendo este 2014 sus 90 años de creada. La exquisita afinación y el impecable equilibrio sonoro entre voces e instrumentos de temas muy populares como: Son de la Loma, Suavecito de Miguel Matamoros e Ignacio Piñeiro, respectivamente, o El Panquelero, El cuarto de Tula, A la loma de Belén de otros grandes del genero atraen y seducen a cuanto transeúnte pasa por el lugar en busca de conocimientos o simplemente de un sano esparcimiento y al compás del son y la tradición se transportan en el tiempo a los orígenes mismos de este genero surgido en la década del 20.


Continuara…